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Valladolid, 1979
Igual que no renuncia a divertirse, uno de sus rasgos m谩s personales, tampoco lo hace a la hora de escribir su cuaderno art铆stico. El pasado y el presente est谩n directamente relacionados en su pintura, una mezcla de objetos y representaciones pict贸ricas, con una pizca de iron铆a, de juegos y de ganas de contar historias. Falag谩n es un forofo de la cultura pop, pero tambi茅n de las tradiciones. Por eso, en su obra cohabitan con normalidad su propia versi贸n de los "bocadillos", el di谩logo tradicional en el c贸mic, con las ense帽anzas m谩s cl谩sicas de la historia del arte, en una especie de juego de desmitificaci贸n de la imagen, los objetos y las propias formas pict贸ricas.
Falag谩n utiliza papeles, pintura y telas viejas, cosas que se encuentra. A veces pinta sobre esos cuadros que la gente tira a la basura y que a 茅l le sirven para darles una visi贸n distinta. Incluso en sus creaciones hay cierta irreverencia a veces mal entendida en la prensa del arte contempor谩neo, pero que 茅l se toma con sentido del humor, una f贸rmula que a 茅l le sirve para llegar a cosas m谩s profundas, porque ensancha la mirada para "comunicar cosas m谩s fuertes", como enigmas que no s贸lo se contemplan, sino que se descifran. Falag谩n cuida al detalle el aspecto visual, alterando sustancialmente el acto inocente de mirar hasta convertirlo en un camino de mensajes ocultos e instrucciones dirigidas al espectador. J.H.





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